Home | ¿Qué es? | ¿Quiénes somos? | Libros |Seminarios In Company | Seminarios Públicos | Artículos
Inscripciones | F.A.Q. | Contacto

¿Qué es la Inteligencia Emocional?

El término "Inteligencia Emocional" se refiere a la capacidad de reconocer nuestros propios sentimientos y los ajenos, de motivarnos y de manejar bien las emociones, en nosotros mismos y en nuestras relaciones. Describe aptitudes complementarias, pero distintas, de la inteligencia académica, las habilidades puramente cognitivas medidas por el CI. Muchas personas de gran preparación intelectual, pero faltas de inteligencia emocional, terminan trabajando a las órdenes de personas que tienen un CI menor, pero mayor inteligencia emocional. Estos dos tipos de inteligencia expresan la actividad de diferentes partes del cerebro. El intelecto se basa únicamente en el funcionamiento de la neocorteza, las capas de la parte superior, evolucionadas en tiempos más recientes. Los centros emocionales están más abajo, en la subcorteza, más antigua; la inteligencia emocional involucra estos centros emocionales, trabajando de común acuerdo con los intelectuales.


¿Qué son las emociones?

Un diccionario de psicología define la emoción como esa determinada categoría de experiencias, para las que utilizamos las más dispares expresiones lingüísticas: amor, odio, ira, enojo, frustración, ansiedad, miedo, alegría, sorpresa, desagrado... Son un estado complejo que incluye una percepción acentuada de una situación y objeto, la apreciación de su atracción y repulsión consciente y una conducta de acercamiento o aversión. Etimológicamente emoción proviene de movere que significa moverse, más el prefijo "e" que significa algo así como "movimiento hacia".


¿Quiénes son los precursores de la Inteligencia Emocional?

El primer esquema que describía los componentes de la "inteligencia emocional" aparece por primera vez en un artículo de P. Salovey y J. D. Mayer titulado "Emotional Intelligence" publicado en IMAGINATION, COGNITION AND PERSONALITY, 9 (1990), págs. 185-211 No obstante, ya existían otros artículos sobre la "inteligencia práctica" que incluían el equilibrio entre la inteligencia interpersonal y las habilidades sociales como indicativo de estabilidad mental y felicidad, por ejemplo, R. J. Stenberg, BEYOND IQ, Nueva York: Cambridge Up, 1985 y varios artículos como los de H. Gardner sobre la idea de la "inteligencia múltiple", las obras de A. Damasio... La definición básica de la IE puede encontrarse en P. Salovey y J. D. Mayer, "Emotional Intelligence", op. cit., pág. 189.


¿El libro La Inteligencia Emocional de Daniel Goleman que impacto ha tenido?

Pocos libros en los últimos años han alcanzado la difusión de Inteligencia Emocional, publicado por Daniel Goleman en 1995. Ha sido traducido a 30 idiomas, ha permanecido en la lista de "bestsellers" del New York Times durante año y medio, y en la actualidad hay más de 4.000.000 de ejemplares en el mundo. En algunos países como Taiwan, Brasil o Alemania están entre los libros más vendidos de todos los tiempos.


¿Quién es Daniel Goleman dentro del contexto de la Inteligencia Emocional?

Daniel Goleman, nacido en Stockton, California, estudió en el prestigioso Amherst College, licenciándose "cum laude". Posteriormente realizó en Harvard sus estudios de post-grado: Master y Doctorado en psicología clínica y desarrollo de la personalidad. Fue en esta época, durante los años 70, cuando inició su relación con David McClelland, director de su tesis doctoral, y Richard Boyatzis, que tanta importancia habrían de tener en la gestación de su obra acerca de la inteligencia emocional. Su interés por el mundo académico y científico, en un lado de la balanza, y sus excelentes dotes de comunicador en el otro lado, le hicieron dudar, al principio de su carrera entre caminos alternativos. Finalmente, pudo más el tirón de los medios de comunicación, y después de un corto periodo como profesor en Harvard, inició un a larga trayectoria como editor, redactor y escritor de temas científicos relacionados con el comportamiento humano. Durante 12 años cubrió la sección de ciencias del comportamiento del New York Times. Asimismo ha sido editor de la revista Psychology Today, y ha publicado numerosos artículos periodísticos que le han hecho merecedor de varios galardones, entre los que destacan dos nominaciones para el Premio Pulitzer y el "Career Achievement Award" de la Asociación Americana de Psicología. Sus esfuerzos en la divulgación de las ciencias del comportamiento han sido reconocidos en su nombramiento como "Fellow" de la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia. Ha publicado más de 25 libros, como autor, co-autor, editor o contribuidor. Muchos han sido traducidos al castellano: El Punto Ciego, La Salud Emocional, CienciaMente, Los Caminos de la Meditación, Más allá del Ego, y La Psicología del Autoengaño. En 1998 publica lo que pronto se convertiría en un nuevo "bestseller": La Práctica de la Inteligencia Emocional. El arrollador éxito del primer libro de inteligencia emocional había sorprendido al mismo Goleman. Él esperaba despertar el interés de la comunidad educativa, pero nunca sospechó la extraordinaria acogida que iba a obtener en el sector empresarial. Comenzó a recibir invitaciones de empresas de todo el mundo para dar conferencias y proporcionar asesoramiento. Para responder a esta inesperada demanda, Goleman recogió, en un nuevo libro, la abundante evidencia acerca de qué es lo que verdaderamente explica el éxito en el trabajo. Y transmite con convicción sus conclusiones más importantes este libro se titula La inteligencia emocional en la empresa.


¿Cuál es la aportación de Daniel Goleman en la inteligencia emocional?

Goleman construye su proposición de inteligencia emocional sobre los hallazgos científicos de tres investigadores principales, David McClelland, Howard Gardner y Joseph LeDoux., incorporando las aportaciones de muchos otros científicos como Peter Salovey y Mihalyi Csikzentmihalyi. Y ahí radica su genialidad, en encontrar la conexión entre líneas de investigación que no habían sido relacionadas anteriormente, en revelar las implicaciones prácticas para el gran público y la comunidad empresarial, y en transmitir el mensaje con un lenguaje universal.


¿Cuándo aparece por primera vez el término de Inteligencia emocional?

El término inteligencia emocional fue utilizado por primera vez en 1990 por Peter Salovey de Harvard y John Mayer de la New Hampshire, como la capacidad de controlar y regular los sentimientos de uno mismo y de los demás y utilizarlos como guía del pensamiento y de la acción. La inteligencia emocional se concreta en un amplio número de habilidades y rasgos de personalidad: empatía, expresión y comprensión de los sentimientos, control de nuestro genio, independencia, capacidad de adaptación, simpatía, capacidad de resolver los problemas de forma interpersonal, habilidades sociales, persistencia, cordialidad, amabilidad, respeto. Un fundamento previo lo encontramos en la obra de Howard Gardner, quien en 1983 propuso su famoso modelo denominado "inteligencias múltiples" que incluye 7 tipos de inteligencia: verbal, lógico-matemática, espacial, musical, cinestésica, interpersonal, intrapersonal. Si bien, como él mismo subrayó, en Estados Unidos, en la mayoría de las escuelas se sigue cultivando exclusivamente, al menos consciente y premeditadamente, los dos primeros tipos de inteligencia: la verbal, y matemática. Pero fue Daniel Goleman con su libro Inteligencia Emocional quien lo popularizó y convirtió en un betsseller, refiriéndose a las siguientes habilidades: conciencia de sí mismo y de las propias emociones y su expresión autorregulación, controlar los impulsos, de la ansiedad, diferir las gratificaciones, regular nuestros estado de ánimo motivarnos y perseverar a pesar de las frustraciones (optimismo) empatía y confianza en los demás.


¿Existen más libros en español además de La Inteligencia Emocional de Daniel Goleman?

Exiten al menos 15 títulos en español escrito por diversos autores y con diferentes aplicaciones como son en trabajo, los hijos, la pareja, la enseñanza ,etc. Para conocerlos al detalle ver la sección de libros en este sitio.


¿Existe alguna diferencia entre hombres y mujeres al manejar la inteligencia emocional?

Las mujeres no son "más inteligentes" que los hombres cuando se trata de inteligencia emocional, ni los hombres superiores a ellas. Cada uno de nosotros tiene un perfil personal de puntos fuertes y débiles en estas aptitudes. Algunos pueden ser sumamente empáticos, pero carecer de alguna capacidad necesaria para manejar sus propios nervios; otros pueden captar el cambio más sutil en su propio humor y, no obstante, ser socialmente ineptos. Es cierto que hombres y mujeres, como grupos, tienden a compartir un perfil específico de puntos fuertes y puntos débiles. En un análisis de inteligencia emocional, efectuado sobre millares de personas de ambos sexos, se descubrió que las mujeres, en promedio, tienen mayor conciencia de sus emociones, demuestran más empatía y son más aptas para las relaciones interpersonales. Los hombres, por su parte, son más optimistas y seguros de sí mismos, se adatan con más facilidad y manejan mejor el estrés. En general, no obstante, son muchas más las similitudes que las diferencias. Algunos hombres son tan empáticos como la más sensible de las mujeres, mientras que hay mujeres tan capaces de soportar el estrés como el hombre más flexible. En realidad, en promedio, las fortalezas y debilidades de hombres y mujeres se compensan en los puntajes generales, de modo que, en función de la inteligencia emocional total, no hay diferencias entre los sexos. Finalmente, no son los genes los que determinan nuestro nivel de inteligencia emocional; tampoco se desarrolla sólo en la infancia. A diferencia del CI, que después de la adolescencia cambia muy poco, la inteligencia emocional parece ser aprendida en gran partes y continúa desarrollándose a medida que avanzamos por la vida y aprendemos de nuestras experiencias: nuestra aptitud, en ese sentido, puede seguir creciendo. De hecho, ciertos estudios que han rastreado el nivel de inteligencia emocional en el curso de los años demuestran que la gente mejora cada vez más esa aptitud, a medida que adquiere destreza para manejar sus propias emociones e impulsos, se motiva y afina su habilidad empática y social. Para designar este crecimiento en la inteligencia emocional existe una palabra anticuada: madurez.


¿Por qué un alto grado de autoconciencia es el componente básico esencial de la inteligencia emocional?

Podemos hacer que nuestra inteligencia emocional aumente aprendiendo a dominar nuestras emociones y a buscar motivaciones. Es posible maximizar la eficacia de nuestra inteligencia emocional desarrollando nuestra capacidad de comunicación, nuestro tacto en las relaciones y nuestra aptitud como mentores. La clave de cada una de estas capacidades es la autoconciencia, ya que la inteligencia emocional sólo se da cuando la información afectiva entra en el sistema perceptivo.